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lunes, 28 de octubre de 2013

PERDIDA DE LA LIBERTAD



Según Aristóteles: Tendencia natural del hombre que lo conduce a ser feliz.


Sócrates: Algo interior del hombre, que consiste en no ser esclavo de los propios gustos o instintos. 


La prisión es un acto de barbarie, de aniquilación y de sufrimiento, sobre todo para aquel que ingresa de manera injusta y que es común en nuestro país.


Posibles reacciones: aislamiento, vigilancia, rutina, falta de intimidad.


1° Nivel: Regresivo, inmaduro, ansioso.
2° Nivel: Adaptativo, agresividad, depresivo, ansiedad.
3° Nivel: Patología mental severa, brotes psicóticos, ansiedad.


Puede ser en cuestiones familiares, de trabajo, escuela, costumbres, dignidad, voluntad.


Aquella persona que pierde su libertad por una cuestión jurídica, pierde su autonomía, su valor como persona, su familia, trabajo, escuela, su derecho a resolver sus duelos y de vivir funcionalmente.


En este tipo de situaciones, nadie se detiene a identificar y atender los duelos, que al no hacerlo pueden derivar múltiples y variadas conductas auto y heteroagresivas.

Con todo lo anterior, surge la interrogante, realmente alguien merece eso, viéndolo desde ese ángulo, la gran mayoría contesta que no, pero que pasaría si esa persona violo, asesino, o ese tipo de situaciones, ¿Lo merecería? desde mi perspectiva considero que así sean o no culpables, ambos son seres humanos, por lo cual merecen ser tratados como tal y sobre todo con respeto. Aunque los derechos de la víctima deben de estar por encima del agresor.

REFERENCIAS

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